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Prejuicios… algo inmoral pero muy útil x.x

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Soy muy buena prejuzgando a las personas y es un ejercicio que hago constantemente. Personalmente me gusta llamar a esta práctica “generar perfiles” en donde categorizas aspectos distintos de la gente, y formas conjeturas de su manera de ver el mundo y sus probables modos de actuar mediante el análisis de sus personalidades y conductas, me concede un nivel de entendimiento en el “por qué”, de muchos aspectos sociales y humanos. Esta forma de prejuicio es solo un acercamiento a la persona analizada, evidentemente, para conocer más hay que indagar aún más con otros tipos de técnicas, pero gracias a que he generado un perfil previo del sujeto, he podido llegar a él de una forma sencilla, evitando roces, predisposiciones negativas o rechazos; Así, he conseguido conocer realidades distintas, vivencias lejanas y extraordinarias, pensamientos diferentes, aprendiendo a ser más tolerante y mucho más empática.

Pero como humano que soy, también he caído en el prejuicio irracional que es el más habitual entre nosotros. Ideando pensamientos incorrectos y muchas veces inmorales. Esos que te hacen cruzar la calle o afirmar tu cartera sin reales razones. Este es el mismo prejuicio que lleva a la discriminación de distintos aspectos como: raza, sexo, religión, partido político, entre muchos más. Todos sabemos que hacer prejuicios es un aspecto repudiado socialmente, por su falta de argumentos y su indecoro, por así decirlo, pero yo diría que es imposible de no generar.

La verdad es que los prejuicios son una manera consciente de la autopreservación al enfrentar una posible situación hostil; pero también nos brinda la capacidad de manejar situaciones en donde nunca hemos estado antes, enfrentar a personas con las que jamás hemos tenido la posibilidad de interactuar, todo debido a nuestra capacidad de análisis racional, quien nos permite salir bien de estos acontecimientos adaptativos.

La principal diferencia para generar buenos prejuicios esta en saber de dónde nace tu prejuicio, ¿se formó desde tus emociones o desde tu razón?

Cuando se forma desde tus emociones, como el miedo, o desconfianza, es en donde nuestra perspectiva del sujeto falla al igual que nuestra moralidad al observar la situación o al personaje. Cuando se utiliza”la razón” por otro lado, es posible que acertemos a la visión que tenemos sin limitarnos a conocer más, así logramos expandir nuestros horizontes marcando un sendero fiable y cómodo para todos.

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Recordemos que la “razón” es lo que empleamos sobre nuestras emociones, para controlarnos y limitarnos, logrando funcionar en sociedad. Si todos camináramos por la vida expresando todas nuestras emociones, no se podría vivir en paz y efectuar una libertad sana como la que tenemos hoy. Las normas sociales están formadas bajo la razón.

Por otra parte ¿se han dado cuenta de que generalmente, tendemos a sacarnos del montón? esto es “instinto de preservación” cuando los prejuicios nos hacen dividirnos entre nosotros y el resto. Por ejemplo en orden de prioridad esta: “mi vida”, la de mi familia, la de mis amigos, la de mis conocidos y finalmente el resto, por lo que es claro a quien elegiría sacar del país en un posible enfrentamiento armado. Eso son instintos independientes a la razón, como individuo trataré de prevalecer sobre los derechos de los demás, a pesar de que mi moral y razón digan lo contrario.

Adam Smith dice:

“Si nuestros sentimientos pasivos, son casi siempre tan sórdidos y egoístas, ¿cómo es que nuestros principios activos a menudo deberían ser tan generosos y nobles?

Existe la razón, los principios, la conciencia. Que nos dice con una voz capas de asombrar a la más presuntuosa de nuestras pasiones, que no somos más que uno en la multitud, en nada mejores, que cualquier persona de la misma.”

Como seres racionales nosotros sabemos que debemos limitarnos.

Deberíamos acercarnos a alguien distinto y hacer que nuestra simpatía llegue a esta persona, logrando conocerse de manera grata. De esta forma, tú romperías con el prejuicio de su grupo a través de él, y él con el prejuicio en tu círculo por medio de ti. Siempre las experiencias positivas pueden aminorar los impactos negativos.

Finalmente, díganme la verdad ¿cuáles son tus prejuicios más habituales? ¿los racionales o los emocionales?

Saludos!

Rayo Pizarro A.

 

 

 

 

¿Cómo está tu alma?

No tengo hechos científicos que me avalen, pero me parece sentir el alma en acción cuando te enteras de una noticia devastadora y sientes ese apretón en el pecho que te causa gran dolor; o la sensación que te da cuando estás presenciando algo malo y te recorre un escalofrió en el cuerpo, remarcando que algo no anda bien; o cuando miras a alguien que no conoces pero a pesar de eso, se siente cómodo y seguro estar en su presencia. Quizás la conciencia sea lo que discierne entre nuestra alma y media con nuestros conocimientos y valores, quizás sea la razón de lograr la extraña conexión con los seres vivos que nos rodean.

Alma, es una palabra compleja en estos tiempos. Es extraño escucharla cuando no proviene de un contexto religioso.  Supongo que integrar la palabra a una oración exclamativa como… -mi alma esta tranquila-, en vez de “estoy tranquila”, es un tanto extravagante por así decirlo; pero quizás sea mucho más verdadero de lo que pensamos.

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Hace un tiempo fui muy cercana a una amiga, solíamos llamarnos “amigas del alma” nos comprendíamos más allá de las acciones y de las palabras, nos entendíamos en sentimientos. Notábamos que en distintas partes de nuestras historias individuales ambas habíamos sentido miedos estremecedores, dolores gigantes o alegrías puras, sabiendo que las palabras no lograban expresar correctamente los sentimientos, terminábamos nuestras charlas sobre esas sensaciones en silencio, con risa o llanto. La conclusión eufórica de nuestros afectos siempre la apaciguaba un rico té, que nos regresaba al plano más terrenal. Esas intensas conversaciones que muchas veces eran más dolorosas que placenteras, terminaron por sentar en mí, un crecimiento notable en mi manera de ver la vida y en la forma de posicionarme en ella, sane muchas heridas antiguas, termine con muchos prejuicios formados por el desconocimiento o el miedo y me sentí más completa, le atribuyo la riqueza de esa relación a la honestidad pura que nos brindamos y creo que esa puede ser la naturaleza del alma, la sinceridad.

Pero en la vida cotidiana la comunicación de esa forma no es normal, y no es simplemente que nosotros la evitemos, también es que, el ser así de abiertos debe ser con alguien que este igual de dispuesto a mostrarse y a confiar en el otro. Debido a esto, hoy mi atención fue cautivada por una chica de tan solo 18 años que me hablaba con una integridad sensitiva sobrecogedora, era sincera aunque algunas de mis preguntas le incomodaban y me respondía con una armonía compleja, me pareció muy joven para tener la sabiduría que se desprendían de sus palabras. Hace mucho que no me topaba con alguien que me despertará la curiosidad en este tipo de temática, ocasiones como esta me hacen recordar lo interesante que es la gente.

Sé que podría aprender y complementar nuevas visiones desde ella y además, volver hablar de mi alma con alguien sería como acariciar mi crecimiento recordando tiempos pasados. Oportunidades así no se desaprovechan.

No les gustaría ver como realmente se encuentran, iniciar el día preguntándote ¿cómo amaneció mi alma hoy? no es tan difícil, quizás descubramos varías cosas que van bien y varias otras que podemos mejorar. Pensándolo seriamente el ser sincero con uno mismo aveces cuesta mucho más que con el resto. Quizás porque duele más, avergüenza más, castiga más, pero por algún lado hay que comenzar a sanar.

Así que ¿Cómo va su alma?, ¿Que siente hoy, duele, esta en paz, se siente completa, siente preocupación? Esta noche yo espero que sus almas estén de lo mejor.

Rayo Pizarro A.