Argentina

Pecado

Hoy quiero compartir una idea completamente apasionada y bella en letra y música. 

“Pecado” es una canción compuesta por los argentinos, Armando Pontier y Enrique Francini, ambos compositores y directores de orquesta; junto a Carlos Bahr, letrista y compositor. Publicada en el año 1952, fue y sigue siendo uno de los tangos más bellos y destacados dentro de sus obras.

Carlos Barh

Francini & Pontier


Letra “Pecado”

Yo no sé si es prohibido

Si no tiene perdón

Si me lleva al abismo

Solo sé que es amor.

Yo no sé, si este amor es pecado

Que tiene castigo

Si es faltar a las leyes honradas

Del hombre y de Dios

Solo sé que aturde la vida

Como un torbellino

Que me arrastra, me arrastra

A tus brazos en ciega pasión.

Es más fuerte que yo

Que mi vida, mi credo y mi sino

Es más fuerte que todo el respeto

Y el temor de Dios.

Aunque sea pecado

Te quiero, te quiero lo mismo

Y aunque todo me niegue el derecho

Me aferro a este amor.

Aquí esta la interpretación de Caetano Veloso que es increible, espero les guste.

Pasión para este día miércoles. ¿Les gusto la interpretación del músico brasileño Caetano Veloso? Es uno de los grandes a mi parecer.

Saludos y buena tarde!!

Rayo Pizarro A.

El sueño

Si el sueño fuera (como dicen) una tregua, un puro reposo de la mente, ¿por qué, si te despiertan bruscamente, sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora nos despoja de un don inconcebible, tan íntimo que solo es traducible, en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos trucos de los tesoros de la sombra, de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos. ¿quién serás esta noche en el oscuro sueño, del otro lado de su muro?
Jorge Luis Borges.

Ausencia

Habré de levantar la vasta vida que aún ahora es tu espejo: cada mañana habré de reconstruirla. Desde que te alejaste, cuántos lugares se han tornado vanos y sin sentido, iguales a luces en el día. Tardes que fueron nicho de tu imagen, músicas en que siempre me aguardabas, palabras de aquel tiempo, yo tendré que quebrarlas con mis manos. ¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia que como un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada? Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde.

Jorge Luis Borges.