Pensamientos Pasajeros

Pecado

Hoy quiero compartir una idea completamente apasionada y bella en letra y música. 

“Pecado” es una canción compuesta por los argentinos, Armando Pontier y Enrique Francini, ambos compositores y directores de orquesta; junto a Carlos Bahr, letrista y compositor. Publicada en el año 1952, fue y sigue siendo uno de los tangos más bellos y destacados dentro de sus obras.

Carlos Barh

Francini & Pontier


Letra “Pecado”

Yo no sé si es prohibido

Si no tiene perdón

Si me lleva al abismo

Solo sé que es amor.

Yo no sé, si este amor es pecado

Que tiene castigo

Si es faltar a las leyes honradas

Del hombre y de Dios

Solo sé que aturde la vida

Como un torbellino

Que me arrastra, me arrastra

A tus brazos en ciega pasión.

Es más fuerte que yo

Que mi vida, mi credo y mi sino

Es más fuerte que todo el respeto

Y el temor de Dios.

Aunque sea pecado

Te quiero, te quiero lo mismo

Y aunque todo me niegue el derecho

Me aferro a este amor.

Aquí esta la interpretación de Caetano Veloso que es increible, espero les guste.

Pasión para este día miércoles. ¿Les gusto la interpretación del músico brasileño Caetano Veloso? Es uno de los grandes a mi parecer.

Saludos y buena tarde!!

Rayo Pizarro A.

Momento “Into the wild”

Recuerdo tenía unos 9 o 10 años. Probablemente eran finales de primavera y no tenía con quien jugar esa tarde, así que me fui al “fondo” de la parcela o lo más alejado de donde estaba la casa. Camine atravesando el alto pastizal que llegaba arriba de mi ombligo, y me acosté sobre la acolchada y verde hierba.

tjtrjr

Los espacios en ese entonces eran todos muy grandes para mí, pero con mi percepción actual pienso que por lo menos a unos 20 metros de radio no había nadie cerca. Oculta en la pradera, mirando el infinito cielo con sus nubes, descubría los límites; observaba sobre las finas puntas del maicillo en donde mis ojos alcanzaban a ver cerros y arboles a los costados. “Estaba rodeada de naturaleza inhumana”; el ruido era el viento rozando contra todo, muy parecido a las olas del mar, y la brisa era maravillosa. En ese momento había paz, no solo en mí, si no en la vida, en el mundo, en el tiempo, en el todo.

 

Pensé, “soy libre”. Mi mente jugaba haciéndome creer que de alguna manera el aire que llenaba mis pulmones con ese aroma a humedad y a verde, más el sol y su calor, eran todo el alimento que necesitaba y quise imaginar que podía vivir ese momento para siempre. Me sentí tan parte del mundo como nunca había sentido, la libertad dentro y fuera de mí. Todo era energía, todo latía y se sentía perfecto.

recuerdo

 

Con el tiempo fui perdiendo ese recuerdo y junto a el, la noción de ese sentimiento que con los años, con los deberes y las normas, se volvía cada vez más falso.

Pero ese momento que he recuperado aquí, siempre me recordará que crecí libre, y donde puedo volver a encontrar mi libertad un tanto perdida, o la sensación de ella.

¿Ustedes tienen algún momento con esa sensación guardada?, no creo que siempre se pueda vivir libre, así que me refiero a ese momento en donde te dijiste -soy completamente libre y pertenezco al todo-

Espero me comentes ¿cuál fue ese momento y a que edad lo tuviste?, así podríamos juntar vídeos imaginarios de nuestras libertades para ver una película de lo que nos hizo ser libres por instantes.

Saludos!!

Rayo Pizarro A.

Cuando las realidades me abaten

Poema, sigue encubriendo verdades con palabras bonitas y complejas, usa sutilezas y metáforas para las realidades más crueles; no dejes que los hombres nos avergoncemos de nuestros ásperos actos y teatros. Mirarnos de frente no es nuestra mejor cualidad. Finge que lo bello aún se encuentra, para que los ingenuos continuemos con el rito de decir verdades a medias y sigamos escribiendo poesía, inspirándonos en lo iluminando, en lo bello, cubriendo con oscuridad y flores aromáticas el pestilente lodo. Engáñanos, engañemos y no veamos verdades, no las necesitamos. Poeta déjame ver el amor que no encuentro.

james nachtwey

Fotografía de James Nachtwey

Rayo Pizarro A.

Garden State pensamiento

Tengo la sensación de que la vida es un papel en blanco y cada uno incluye sus problemas o alegrías, pero si no te gusta algo tienes la libertad de simplemente borrarlo y comenzar de nuevo, uno es el artista de su cuadro.

Que ciegos estamos ante esa posibilidad.  Que determinados estamos a olvidarnos de las buenas prácticas.

Rayo Pizarro A.

Felicidad

Al parecer he sido feliz en mis peores días y mis mejores momentos.

Mi felicidad peca de no ser oportuna y tener un humor inocente. 

Debido a esto, puedo decir que he sido feliz como un millonario lo sería, como un mendigo y como un budista, lo podrían sentir. Y me siento honrada de ello.

He sido feliz cuando lloro y veo a mi gato pillar su cola, río y la felicidad se cuela entre la desdicha.

He sido feliz luego de haber visto malas caras y gestos poco cordiales, gracias a un extraño que me sonríe en medio de la nada, solo porque puede y yo lo necesitaba.

He sido feliz cuando solitaria y oculta escribo, para mí, para extraños, para amigos.

Rayo Pizarro A.

Mujeres

Pienso que hay algo mágico y místico en el sexo femenino, quizás suene adulador el comentario viniendo de una mujer, pero por qué no.

Somos hermosas en forma y gracia, con una locura incomprendida, y un toque de histeria que completa el paisaje. Mujer que no lo reconozca, no se conoce bien.

Pero hombre que lo vea, debe de armarse de valor, comenzar a apaciguarse y aceptar. Su camino será elocuente pero complicado, satisfactorio pero agotador.

Aún así vale la pena un poco de aventura en la vida.

Rayo Pizarro A.

El amor no se acaba, solo se olvida.

Las parejas olvidamos amarnos. Nos acostumbramos tanto el uno del otro, que de alguna manera omitimos lo obvio, las acciones que indican amor. Nos cansamos de conocernos y aguantarnos y querernos y educarnos.

Por eso extrañarnos es una sana manera de no olvidar nuestro profundo sentir.

No es lo mismo que cambiarte por un tiempo y volver a ti.

Es dejarnos respirar aires frescos para llevar mis historias nuevas, a tu mundo versátil.

Rayo Pizarro A.