Poema de Emily Dickinson

Recopilación “Morí por la belleza”

La lámpara allí dentro arde constante,

dos siervos le renuevan el aceite,

pero a la activa mecha no le importa

en su afán por dar luz.

El esclavo se olvida de llenarla,

la lámpara, dichosa, sigue ardiendo

sin enterarse de que no hay aceite

y el esclavo se ha ido…

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